Una pelota gastada.
Una pelota gastada. Desgastada por tantas manos, tantos juegos, tantas clases. Una pelota que ya no brilla, pero sigue rodando. Así son muchas de nuestras clases: con poco material, con lo justo o lo que se va consiguiendo con esfuerzo. Y sin embargo, ahí estamos los profes… haciendo mucho con lo poco, creando aprendizajes, movimiento, valores y sonrisas. Porque la Educación Física no es solo el recurso que tenemos, sino la creatividad, la pasión y el compromiso con nuestros alumnos. La verdadera riqueza está en lo que se genera en la cancha, en el patio, en cada actividad que invita a moverse y crecer. Esta es la Educación Física Real: imperfecta, desafiante, pero profundamente valiosa. Porque lo que importa no es el estado de la pelota, sino las huellas que deja en quienes la hacen rodar. Autor: Daniela Laura Márquez